La seguridad en altura será uno de los temas más relevantes durante el 2026 para las empresas que trabajan en construcción, mantención industrial, recubrimientos y servicios técnicos en Santiago y otras regiones del país. Los nuevos estándares buscarán reducir accidentes en faenas donde se realizan reparaciones, aplicación de fibra de vidrio, montaje de estructuras metálicas, instalación de estanques, revestimientos industriales y trabajos
sobre superficies elevadas. La actualización de protocolos afecta directamente a empresas que realizan servicios en obras civiles, plantas de producción, bodegas, recintos industriales y espacios donde la intervención en altura es constante, especialmente cuando se aplican recubrimientos anticorrosivos, reparaciones estructurales o instalación de acero inoxidable.
Uno de los cambios más importantes para 2026 será la exigencia de mayor certificación para los equipos utilizados en trabajos en altura, como arneses, líneas de vida, andamios y plataformas elevadoras. Muchas empresas deberán actualizar sus procedimientos internos y trabajar únicamente con proveedores que acrediten experiencia en faenas elevadas, ya que la normativa buscará disminuir riesgos en labores como la reparación de estanques,
instalación de estructuras FRP, aplicación de revestimientos, trabajos en techos, inspección de superficies desgastadas o recubrimiento con fibra de vidrio en muros, canales y ductos. Las caídas desde altura siguen siendo una de las principales causas de accidentes laborales, por lo que la fiscalización será más estricta.
En 2026 también se incorporarán nuevas prácticas relacionadas con la preparación del área de trabajo, la identificación de puntos críticos y la correcta planificación de tareas industriales. Esto es fundamental para empresas que trabajan en recubrimientos industriales, reparación de piscinas o tinajas ubicadas en zonas elevadas, cambio de piezas en acero inoxidable, montaje de pasarelas y plataformas, o instalación de sistemas en fibra
de vidrio en plantas productivas. La evaluación previa del espacio permitirá decidir si corresponde utilizar andamios certificados, equipos de hizaje o trabajos desde plataformas articuladas, asegurando que las tareas se desarrollen con menor exposición al riesgo.
Otro punto relevante será la capacitación continua. Las empresas deberán contar con personal entrenado no solo en seguridad en altura, sino también en el manejo de materiales específicos como resinas, fibra de vidrio, recubrimientos epóxicos y herramientas eléctricas o neumáticas usadas en mantención industrial. La combinación entre trabajo en altura y manipulación de químicos o resinas requiere protocolos más controlados, ya que las
condiciones de viento, temperatura y superficie pueden afectar el desempeño del recubrimiento o el tiempo de curado.
Los proyectos industriales del 2026 obligarán a integrar seguridad, planificación y materiales más eficientes. Tanto en estanques de fibra de vidrio como en estructuras metálicas, techos, muros y obras de difícil acceso, la seguridad en altura será una pieza clave para garantizar resultados de calidad y proteger a los equipos que desarrollan estos trabajos.
